Pregúntele al Cónsul
Es su Visa, No la de su Familiar
Muchas personas traen a su
entrevista invitaciones o cartas de soporte financiero de sus amigos o
familiares cuando solicitan una visa de no-inmigrante, también conocida como
visa de paseo. Si se les niega el visado a estos solicitantes, usualmente dicen:
”¡Pero tengo una invitación!” o “¡Mi hermana me pagará los gastos del viaje!”
Aunque entendemos que estas
invitaciones y garantías son hechas en buena fe por los familiares y amigos,
realmente tienen muy poco efecto en las solicitudes de visa. En la mayoría de
los casos estas cartas son sólo el primer paso en el proceso de la entrevista
para una visa. Para calificar para una visa de no inmigrante los solicitantes
deben demostrar dos cosas: primero, que tienen un propósito legítimo de viaje y,
segundo, que tienen intención de retornar a su país luego de la visita que le
fue autorizada.
En términos simples, un viaje con
un propósito legítimo es aquel que está permitido bajo las leyes de los Estados
Unidos para una visa de visitante. Una carta de una hermana del solicitante
invitando a un encuentro familiar o una invitación a una conferencia, o
entrenamiento de negocios, podría ayudarle a demostrar un propósito legítimo de
viaje. El oficial consular toma en consideración si las declaraciones hechas
por el solicitante durante la entrevista y el propósito del viaje tienen
sentido. Por ejemplo, una persona que viene a la Sección Consular con una
invitación para asistir a una conferencia sobre tecnología médica, pero no tiene
educación o experiencia de trabajo en esta área, podría tener dificultad para
calificar para una visa.
Además de tener un propósito
legítimo de viaje el solicitante debe demostrar a la satisfacción del oficial
consular que él o ella saldrá de los Estados Unidos luego de su visita
autorizada, y que el solicitante tiene lazos económicos, sociales, profesionales
y familiares que lo obligan a regresar a su hogar. Bajo las leyes de los
Estados Unidos, cada persona debe calificar para la visa con sus propios
méritos. Una persona a la que le es imposible demostrar lazos fuertes con la
República Dominicana no podrá calificar para una visa, sin importar la garantía
de soporte financiero que pueda ofrecer su pariente estadounidense que percibe
un buen salario en los Estados Unidos. No existe una combinación mágica de
documentos o factores que garanticen que la visa será aprobada o rechazada. En
cada caso, el oficial consular evalúa la situación personal y profesional, y
tomará una decisión en base a los requisitos establecidos por las leyes de los
Estados Unidos.
Para más información sobre la Sección Consular de los Estados Unidos, visite
la página electrónica: embajadausa.gov.do. |