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TRADUCCIÓN NO OFICIAL
Palabras
pronunciadas por el señor P. Robert Fannin
Nominado del Presidente George W. Bush como
Embajador de los Estados Unidos en la
República Dominicana
ante el
Comité de Relaciones Exteriores del Senado
de los Estados Unidos
Martes, 25 de septiembre, 2007
Señor Presidente y miembros del Comité,
Me siento honrado de ser la persona nominada por el
Presidente para ser el próximo Embajador de los Estados Unidos en la República
Dominicana. Me gustaría expresar mi gratitud al Presidente Bush y a la
Secretaria Rice por la confianza que han depositado en mi persona.
Quiero agradecer al Senador Kyl por su introducción.
También me gustaría presentarles a mi esposa, la Dra. Lisa Fannin, a mi hijo
Paul y a su esposa Sharon, quienes me han brindado un gran apoyo durante todo
este proceso.
Señor Presidente,
Veo esta nominación como una oportunidad única de servir a
mi país. Provengo de una familia que profundamente valora y respeta el llamado
al servicio público. El servicio rendido por mi padre como Gobernador de
Arizona y como Senador de los Estados Unidos inspiró a todos sus hijos. He
tratado de seguir su ejemplo con mi propia dedicación al servicio público.
La República Dominicana y los Estados Unidos tienen una
relación especial, con fuertes y crecientes lazos económicos, culturales y
sociales. En realidad, sólo la semana pasada, el Presidente Fernández participó
en una reunión muy cordial con el Subsecretario John Negroponte del Departamento
de Estado. Los domínico-americanos en los Estados Unidos representan una
comunidad vibrante y en crecimiento.
Los lazos musicales, de baseball, arte y literatura nos
unen más y más cada año. Enfrentamos juntos los retos del mundo, un hecho que
nunca antes había sido más claro que cuando 41 personas de origen dominicano
perecieron el 11 de septiembre de 2001. Muchas personas de descendencia
dominicana participan, con mucho orgullo, en nuestras fuerzas armadas.
Aproximadamente cien mil estadounidenses viven en la República Dominicana. Más
de un millón de estadounidenses visitaron la República Dominicana en el 2006.
De ser confirmado, una de mis principales prioridades será velar por el
bienestar y la seguridad no sólo de los estadounidenses oficiales, y los no
oficiales, que residen en la República Dominicana.
Espero poder utilizar las herramientas de liderazgo que he
aprendido como militar, como presidente de muchas organizaciones sin fines de
lucro, como líder que promueve el desarrollo económico inteligente, y como
socio/gerente de un bufete de abogados.
Utilizaría estas herramientas de liderazgo para unificar
las múltiples agencias de la Embajada de los Estados Unidos en un solo equipo.
Mi experiencia como abogado me facilitaría el poder implementar muchas reformas
que hoy están en progreso en la República Dominicana. Estos incluyen los
programas que promueven un sistema judicial efectivo, transparente, responsable
y efectivo. Mi experiencia como abogado y militar me ayudaría a trabajar con
más efectividad con los sectores militar, de inteligencia y de seguridad
nacional en las áreas anti-corrupción, contra-terrorismo, anti-narcóticos, anti-tráfico
de personas, extradición, migración ilegal, migración legal y otros.
Señor Presidente,
Reconozco que como Embajador de los Estados Unidos en la
República Dominicana tendré bajo mi responsabilidad el deber de promover y
proteger los valores e intereses de los Estados Unidos. Estados Unidos tiene un
gran interés en promover la justicia social en la República Dominicana. Esto
incluiría la continuación de la cooperación de nuestro gobierno con la República
Dominicana en las áreas de educación, salud, vivienda, libertad económica,
derechos humanos, buen gobierno y democracia. En particular me interesa el
sector salud porque mi esposa es doctora en medicina y miembro de la junta de
una corporación sin fines de lucro vinculada al sector salud, y a una fundación
filantrópica.
Espero utilizar mi experiencia en el sector bancario, donde
fui oficial y director de dos importantes instituciones financieras, para ayudar
con la implementación del Acuerdo de Libre Comercio República
Dominicana-Centroamérica (DR-CAFTA). Mi experiencia como oficial y miembro de
la junta de las cámaras de comercio también sería de utilidad en las áreas de
comercio y desarrollo económico.
También trabajaría para asistir a la comunidad empresarial
estadounidense en la República Dominicana, en particular a fomentar los
esfuerzos que realizan los dominicanos, en el marco del DR-CAFTA, para crear y
ejecutar las leyes y regulaciones que favorecen el comercio y la inversión.
Trabajaría para resolver las disputas comerciales y de inversión existentes.
Fomentaría un mayor apoyo dominicano para los derechos de propiedad intelectual,
específicamente tomando en cuenta los esfuerzos que realiza la República
Dominicana para atraer inversión de alta tecnología.
Al mismo tiempo, reconozco que el crecimiento de la
economía e intercambio comercial significaría muy poco si no se acompaña con una
mejoría en las vidas de todos. La libertad económica no debe significar que el
comercio se desarrolle a cuesta de los pobres, de la clase media y del medio
ambiente. De ser confirmado, trabajaría para maximizar los beneficios de nuestra
asistencia de desarrollo, haciendo hincapié en los derechos laborales y el medio
ambiente.
Aprecio la oportunidad que me brindan para comparecer ante el Senador Cardin
y este apreciado Comité. Espero trabajar con usted y sus colegas en el Comité y
en el Congreso, en toda una amplia amalgama de temas. También espero poder
contestar cualquier pregunta que ustedes puedan tener. |